Nueva York le da el adiós final a Mario Cuomo

El tres veces gobernador del estado fue recordado por su hijo, el actual mandatario, como un hombre que luchó por los menos favorecidos

Nueva York - En una sencilla pero concurrida ceremonia religiosa fue despedido este martes el tres veces gobernador del estado de Nueva York Mario Cuomo, quien fue recordado por su legado progresista y por haber sido un hombre que le dio voz a los menos favorecidos. El panegírico a cargo del gobernador Andrew Cuomo destacó la filosofía de vida y los logros de su padre a través de varias anécdotas contadas con fino humor provocando risas entre los asistentes.
El expresidente Bill Clinton, la exsecretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, el alcalde Bill de Blasio, el exgobernador David Dinkins y el exalcalde Michael Bloomberg estuvieron entre los dolientes que llegaron a la Iglesia San Ignacio de Loyola en el Upper West Side. La ceremonia comenzó poco después de las 11 a.m., y a la entrada y salida del féretro, cargado por siete hombres, un batallón de policías estatales realizó una parada de honor que estuvo acompañada por música de gaitas interpretada por músicos ataviados con la tradicional vestimenta escocesa. Durante su intervención el gobernador Cuomo dijo que su padre fue resuelto en sus creencias y que busco una carrera en la política para que los neoyorquinos que habían abandonados por el sistema estuvieran mejor. “El no estuvo interesado en complacer a la audiencia, no en su discurso, no en su vida”, dijo el gobernador. “Él creyó en lo que él creyó y la reacción de la audiencia o del poder o si sus creencias eran populares no fue importante para él. Mario Cuomo estuvo satisfecho con lo que él era y con la forma con que vio el mundo. Esto le dio una gran fortaleza e hizo de él todo menos un político típico”. Una de las anécdotas más interesantes contadas por el gobernador describió a su padre como un competidor tenaz mientras participaba en un juego de baloncesto: “Él podía golpearte en lugares donde el cuerpo humano no tiene defensas anatómicas”. El sacerdote George Witt dijo que Mario Cuomo quería un funeral sencillo, “pero esto era un poco difícil de realizar”, al tiempo que destacó que era un creyente, un hombre de familia que amaba a su esposa Matilda, con la que estuvo casado por 60 años, a sus cinco hijos y sus 14 nietos, 13 niñas y un varón. Cerca de 1,400 personas abarrotaron la iglesia. Algunas tuvieron que esperar durante horas bajo la nieve para poder ingresar. Muchos de los vecinos y asistentes regulares usaron los botones de campaña de Cuomo. El exgobernador neoyorquino, proveniente de una familia de inmigrantes italianos de clase media, murió a los 82 años el pasado primero de enero a las 5:15 p.m., el mismo día en que su hijo el actual gobernador hizo el discurso inaugural para su segundo término. “El sabía que mi segundo discurso era a las 4 p.m. en Buffalo. El espero a que yo terminara, es como él era”, dijo el mandatario.