Hospital de Haina al borde del colapso

DESDE HACE SIETE MESES LAS AUTORIDADES DEL CENTRO ESTÁN A LA ESPERA DE QUE EL GOBIERNO DISPONGA DE LOS RECURSOS PARA CONTINUAR LA REMODELACIÓN Isabel Leticia Leclerc Barsequillo, Haina
La tarde del domingo Yania Abreu llegó de emergencia con dolores de parto al hospital municipal Barsequillo, ubicado en el municipio Haina, donde dio a luz a una sana y hermosa criatura. Mientras se encontraba sentada en una camilla desvestida, y su pequeña sobre una sabanita, en la oscura y desarreglada sala de maternidad del centro, próximo a las 11:00 de la mañana, la joven se quejaba porque no había podido bañarse por falta de agua. En la misma área hay otras cuatro camas ocupadas, de las que una sola tiene una sabana, porque la paciente la llevó desde su casa. “Aquí no hay agua ni para bañarse, este es el hospital más cercano de la zona, por eso vine, pero yo me atiendo en San Cristóbal, en el Pina, porque está remodelado y hay higiene”, comenta la señora, que reside en el kilómetro 17 de Haina.
Su madre, quien la acompaña, confi esa que no les han faltado atenciones médicas especializadas, pero reconoce que el estado del centro asistencial es penoso. “El gobierno debe intervenir esto. No tenemos para pagar una clínica, uno es pobre, por eso tenemos que venir para acá”, cuenta Dulce de los Santos.
La realidad es que en el centro de segundo nivel apenas aparece el líquido para escasas actividades, y tienen que conectar una manguera de la cisterna, ya que el agua no llega directamente por el proceso de remozamiento que sufre el hospital, el cual está paralizado desde hace siete meses. En las viejas instalaciones del edifi cio las paredes están fi ltrando y la pintura se desprende junto a la del techo. Hay muchos mosquitos, el piso esta desalineado, la cocina donde preparan los alimentos para médicos y las pocas internas tiene un anafe grande de tres hornillas oxidado, calderos con la parte externa de color negro por el calor que reciben y las paredes cubiertas de humo. Más precariedades La sala de esterilizar los instrumentos para las cirugías de parto, que son las únicas que realiza el hospital en este momento por la falta de espacio y comodidad, tiene el aspecto de una habitación abandonada, donde los muebles e instrumentos son viejos y no están aptos para el papel de higienización que deben desempeñar. El cuarto de cesárea y parto normal no está climatizado y los pocos equipos que contiene están desfasados, sus ventanas están cerradas a medio cubrir por una cortinita azul, donde alcanzan a escurrirse los rayos del sol y el polvo. En estas condiciones inoperantes propensas a la insalubridad funciona el único centro del perímetro, que brinda asistencia a una población compuesta por más de 100,000 habitantes, que llegan desde el municipio de Haina, el distrito municipal El Carril y las más de 20 comunidades que lo integran. Sobrepoblado Guillermo Dicló, director del nosocomio, admite que el espacio es insufi ciente para la alta demanda de pacientes que atienden, que mensualmente sobrepasa los 11,000 ciudadanos. Asegura contar con los insumos necesarios para atender las consultas y emergencias, y un personal capacitado, pero disgustado por las condiciones físicas en que trabajan. “Los servicios están cerrados en un 60% porque estamos en un proceso de espera de lo prometido, la reconstrucción. Este hospital es completo, lo que necesitamos es espacio”, expresó. El administrador, Marcelino Cruz Pérez, lamenta el deterioro del hospital, lo que obliga a que muchos pacientes pobres sean referidos a San Cristóbal y a Santo Domingo, donde tienen que gastar hasta lo que no tienen para ir en busca de una atención profesional. La encargada de la sala de emergencias, Isabel Reyes, se une a las peticiones y reclama del Gobierno y Salud Pública la continuidad de los trabajos de remozamiento del hospital. Mientras que los pacientes entrevistados confi rmaron que los médicos son buenos y el trato es afable y humano, pero piden una respuesta de las autoridades para solucionar el estado de precariedad e insalubridad con el que opera el lugar. El Ministerio de Salud Pública, a través de su Dirección Regional, anunció el cinco de marzo del 2014 una inversión de RD$127 millones para la ampliación de los hospitales Juan Pablo Pina y Barsequillo, donde solo en este último se destinarían RD$75 millones. Recientemente comunitarios protestaron en las afueras del centro, en la carretera Sánchez, que da acceso al hospital, paralizando el tránsito y reclamando la total reparación y adecuación del mismo, mientras que personal médico amenazó con realizar una paralización indefi nida de sus labores en los próximos días si no hay avances signifi cativos, lo que perjudicaría a cientos de usuarios. También reclaman un puente peatonal para cruzar la avenida donde transitan muchos vehículos, y en especial pesados y a alta velocidad, lo que ha causado la muerte a varias personas. fuente aki dale