Grandes partidos marcan tendencia hacia las alianzas

SANTO DOMINGO.- Más de dos docenas de los llamados partidos emergentes (o minoritarios) quedan registrados en la historia política reciente como “perdidos o extraviados” para encontrar el camino de la concertación y la unidad entre sí, no logrando pactar para sumar votos y posibilidades, lo que sin embargo, se le ha hecho fácil y casi rutinario a los grandes partidos, marcando tendencia en ese sentido.
Los partidos tradicionales, Revolucionario Dominicano (PRD), de la Liberación Dominicana (PLD) y Reformista Social Cristiano (PRSC) han logrado lo que una vez pudo considerarse impensable entre estos antagónicos, pactar alianzas para concurrir unidos en las elecciones nacionales. Para muchos resulta inexplicable y hasta enigmático que los denominados “pequeños partidos” (conforme a votos obtenidos proporcional al universo de sufragios), nunca hayan podido concertar entre sí para formar un gran bloque contra las tradicionales ofertas electorales. La Junta Central Electoral (JCE), hasta la fecha, registra 29 partidos y movimientos políticos reconocidos, ocupando el encabezado de dicho listado el PRD, PLD, PRSC y ahora el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que sin haber participado en la primera contienda electoral, a percepción se asume como un partido mayoritario, sujeto a quedar comprobado en las elecciones de mayo del 2016.
Después de esas cuatro siglas (PRD, PLD, PRSC, PRM) el resto de las organizaciones reconocidas por la JCE (25 en total), cae en el grupo de partidos minoritarios, que en cada proceso electoral apenas logran alcanzar los votos necesarios para mantener el endoso de la Junta. Se trata, según el mismo orden que los presenta la JCE en su página web (modo PDF), Movimiento Democrático Alternativo (MODA), Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS), Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), Partido Unión Demócrata Cristiana (UDC), Partido Humanista Dominicano (PHD), Fuerza Nacional Progresista (FNP), Partido Cívico Renovador (PCR) y Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD). También, Partido Popular Cristiano (PPC), Partido de Acción Liberal (PAL), Partido Socialista Verde (PASOVE), Partido Unidad Nacional (PUN), Partido Demócrata Institucional (PDI), Partido Liberal de la República Dominicana (PLRD), Partido Demócrata Popular (PDP), Dominicanos por el Cambio (DxC), Frente Amplio, Partido Alianza por la Democracia (APD), Partido Nacional de Veteranos y Civiles (PNVC), Partido Revolucionario Independiente (PRI), y el Movimiento Independiente Unidad y Progreso (MIUP). Los más recientes reconocidos por la Junta Central Electoral fueron, Alianza País, Acción Política Comunitaria y Juventud Presente de la Provincia Espaillat, validados este mes de septiembre de un grupo de once que reclamaban quedar registrados en el organismo electoral. La mayoría de esas entidades emergentes, tradicionalmente han ido aliadas a uno de los partidos tradicionales, siempre consiguiendo mayor adherencia el Partido de la Liberación Dominicana, el que más ha desempeñado el poder durante los últimos 20 años. Se sabe que los grandes partidos enfrentan un camino más corto para llegar al poder, en comparación a los partidos emergentes, y es talvez una de las razones por la que estos terminan aliados a los tradicionales. Así también, puede colegirse, que el partido que en determinado proceso ocupe el poder presidencial, es el que está en mayor ventaja para ofrecer o negociar, situación que casi siempre vuelca la adhesión de los pequeños partidos hacia el oficialismo. Sin embargo, queda que como ejemplo de una carencia de lo conceptual, de criterio y programático de los partidos emergentes, que históricamente reniegan unificarse entre sí, y en cambio terminan o prefieren aliarse a los partidos que una vez se propusieron combatir o confrontar. Queda entendido que cada nuevo partido surge siempre con el ideal de luchar contra el sistema implantado por los partidos tradicionales, pero paradójicamente es a estos que terminan aliados una vez consiguen el reconocimiento de la JCE. Eso habla de la marcada falta de seriedad, criterio y honestidad de los verdaderos propósitos de los partidos emergentes, que los procesos electorales los registra como “oportunistas” que buscan un conseguir un pedazo del pastel en el ejercicio del poder, no así llevar a cabo una jornada de lucha seria y con propósitos firmes de conquistar el poder. Como si se tratara de un cambio de las reglas de juego, los partidos fuertes marcan la tendencia de mostrar interés y voluntad de la unidad entre sí, concertando alianzas que parecen más prudentes y razonables entre los pequeños. Así lo demuestra la más reciente alianza entre los partidos Revolucionario Dominicano (PRD) y de la Liberación Dominicana (PLD), quienes pactaron para ir unidos a las elecciones de mayo venidero. Ya en procesos electorales anteriores habían concertado el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y el PRD, pero la primera alianza histórica sucedió en 1996, cuando PLD y PRSC sellaron el denominado “Pacto Patriótico”, que no solamente dio el triunfo al expresidente Leonel Fernández, sino que también permitió que los archienemigos políticos Joaquín Balaguer y Juan Bosch, se tomaran de la mano. A nueve meses de las elecciones nacionales del 2016 ya varios partidos pequeños “madrugaron” para endosar su apoyo al PLD y al PRM. El reformismo, con más fuerza real en sus siglas que en su propia militancia, conversa una alianza con los peledeistas, que de lograrse marcaría un hito con los tres grandes partidos (PRD-PLD-PRSC) unidos en unas elecciones. POR LUIS BRITO FUENTe aqui dale..http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=444362