En el mercado negro del Kalashnikov en España

Cómo por 500 euros se puede conseguir uno 'capado' y por otros 500 y un armero clandestino, un fusil listo para disparar.Llegan camuflados en contenedores a los puertos de Bilbao, A Coruña o Barcelona
El camino, lleno de escombros a ambos lados, conduce a Las Mimbreras. La noche esta oscura, ni rastro de luna. Y en el antiguo poblado de chabolas junto a la M-40, a la altura del aeródromo madrileño de Cuatro Vientos, donde ya no queda una vivienda en pie, no se ve un alma alrededor. Estoy solo, dentro del coche, con las luces de posición encendidas y el motor en marcha. Van a dar las 23.50. Y el hombre al que acudo para que me venda un Kalashnikov se retrasa.
Es fácil sentir miedo. Yo lo tengo. Pongo las largas y, pasados 17 minutos de la hora acordada, decido marcharme de aquella ratonera. Al arrancar, como una aparición, alguien se cruza por el morro del Skoda, me hace una señal con la mano levantada y a paso lento camina hacia mi ventanilla. Freno sin saber con certeza quién es. - ¿Eres Leo?- Sí, yo soy -espeta en un tono seco el desconocido. Salgo del coche y con discreción le miro de los pies a la cabeza. El tipo, con ligero acento canario, tampoco pierde de vista mi cara, sobre todo mis manos. Ronda los 40, viste cazadora de piel negra, estilo aviador, pañuelo de rayas blancas y moradas al cuello y vaqueros G-Star. El que le acompaña, delgado y de mediana estatura como él, no habla nada, espera a unos metros de nosotros, vigilante, fumándose un cigarrillo. Los dos han cruzado a la carrera el descampado que separa la autovía del que fuera uno de los asentamientos marginales más conflictivos de la ciudad. Allí vendían drogas, un fusil o alguien, previo pago, se ofrecía a partir piernas por encargo. Sin sacar las dos manos de los bolsillos de la cazadora, Leo, que así dice llamarse, va al grano.- Así que buscas un AK-47...- Sí -le respondo-. ¿Cuánto?- Unos 400 o 500 euros.Nuestro hombre empieza apuntando alto.- He sabido que los hay por 350, incluso 200...- No, tío, no he venido a regatear. Depende. No todos los Kalashnikov que actualmente circulan en el mercado negro son auténticos y disparan. Le pregunto de qué fusil estamos hablando.- Uno capado... Ya sabes...Él da por echo que conozco el mercado. Intento no dar el cante y pongo cara de enterado. Al día siguiente, un armero -legal- con tienda abierta al público me explica que lo de capar es una práctica habitual entre aficionados al coleccionismo, especialmente cuando el arma es de guerra. Y el Kalashnikov lo es. Comprar uno en uso, incluso para un reportaje periodístico, es un delito grave. No sólo por su automatismo -10 balas por segundos-, sino también por el calibre de la munición que utiliza: 7,62 milímetros (La ley dice que están prohibidas las "armas de fuego de calibre inferior a 20 milímetros", consideradas de guerra). El AK-47 que me ofrece tendría el cañón taladrado, la cámara de la bala soldada y el canal percutor soldado. Un hierro, en lenguaje policial. Cualquier transformación debe estar autorizada por la Guardia Civil. Pero un manitas clandestino lo dejaría como nuevo, listo para matar. Como los utilizados estos días por los terroristas en París (129 muertos y 352 heridos), y anteriormente, en enero de este año, contra los dibujantes de la revista satírica Charlie Hebdo parisina (11 asesinados). El arma de todas las guerras Lo usan terroristas, narcotraficantes, soldados, guerrilleros... Es el arma más vendida de la historia:100 millones de fusiles Kalashnikov circulan hoy por el mundo. Unas 250.000 personas mueren cada año por sus balas.