¿Masacre en San Bernardino es “terrorismo islámico”?

Comunidad musulmana teme nueva ola de discriminación
WASHINGTON.- La masacre de 14 personas en San Bernardino (California) tiene todas las señales de un acto terrorista, a juzgar por detalles divulgados este jueves a cuentagotas, que además hacen temer una ola de discriminación contra los musulmanes. Syed Farook, y su esposa, Tashfeen Malik, ambos musulmanes, dejaron a su bebé de nueve meses con su abuela para cometer la masacre en el Inland Regional Center, un centro para discapacitados, en lo que se considera la peor matanza desde la de 26 niños y maestros en la escuela Sandy Hook en Newtown (Connecticut) en 2012. La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) no descarta que se trate de un acto de terrorismo, tomando en cuenta el extenso arsenal encontrado en la casa de la pareja, sus recientes viajes a Medio Oriente, y la presunta radicalización de Farook al mantener contacto, por teléfono y en las redes sociales, con simpatizantes de grupos islámicos extremistas. El FBI define al terrorismo doméstico como actos “peligrosos” contra la vida humana –incluyendo destrucción masiva, asesinatos o secuestros– en territorio bajo jurisdicción de EEUU, con el objetivo de intimidar o accionar a un gobierno o a la población civil, para promover sus metas.
Por ahora, se desconocen los motivos de la masacre, pero la pareja contaba con unas 3,000 balas y 12 bombas caseras, lo que la policía interpreta como una aparente “misión de terror”. Una masacre distinta En declaraciones a este diario, Harry Wilson, director del Institute for Policy & Opinion Research, del colegio universitario de Roanoke (Virginia), señaló que la masacre en San Bernardino no es como ninguna otra en los últimos años, porque implicó a más de un atacante y porque éstos lograron huir de la escena del crimen. “No parece un típico tiroteo: hubo dos atacantes y tenían planes de escape, cuando la mayoría implicados en tiroteos masivos no lo tiene porque ya van listos a morir; y por el arsenal que tenían en casa tenían planes de hacer otros ataques. Lo de ayer claramente sugiere que está relacionado con el terrorismo”, señaló Wilson. Temen ola de ataques contra musulmanes Las reacciones al tiroteo –incluyendo en la contienda electoral– hacen temer una nueva ola de discriminación y estigma contra la comunidad musulmana, tal como ocurrió tras los atentados de 2001. Grupos como el Comité Estadounidenses-Arabe contra la Discriminación (ADC) recuerdan que, tras los atentados de 2001, la comunidad musulmana fue blanco de una extensa vigilancia antiterrorista, y la satanización de la comunidad es una realidad cotidiana. Contrario a otros actos de violencia, en los que los responsables fueron señalados como personas solitarias o desequilibradas –sin mencionar su afiliación religiosa–, en esta ocasión se identificó a los atacantes como musulmanes y se habla abiertamente sobre un acto terrorista. “Ya hemos visto después del atentado un surgimiento muy fuerte de islamofobia, de ataques contra los musulmanes. No tenemos duda de que aumentará el sentimiento contra nuestra comunidad”, dijo en entrevista telefónica Qasim Rashid, portavoz nacional de la Comunidad Musulmana Ahmadiyya. “Pero hemos decidido que en vez de quedarnos con los brazos cruzados, o con miedo de estos ataques, vamos a construir puentes de entendimiento y diálogo con el resto de los estadounidenses… que vengan a nuestra mezquita y pregunten lo que quieran sobre el Islam, en un ambiente seguro”, explicó Rashid. Rashid dijo estar consciente del “fracaso del liderazgo musulmán” para contrarrestar los mitos de que el Corán pregona la violencia pero, a su juicio, la clave está en la educación y acercamiento con la comunidad en general. Fuente aki