Las aplicaciones rastrean a las personas incluso luego de que las hayan desinstalado

Las aplicaciones rastrean a las personas incluso luego de que las hayan desinstalado Al eliminar una app se puede notar que, de pronto, mucha publicidad recuerda al usuario desertor los beneficios del software borrado. No es coincidencia: es un rastreador de desinstalación, una nueva forma de violar la privacidad en la era digital. Alguien desinstaló una aplicación de —por ejemplo— una red social que le consumía más tiempo que el deseable y lo tenía innecesariamente pendiente del teléfono a cambio de muy poca cosa y con una preocupante tendencia a utilizar sus datos personales de maneras misteriosas. Y de pronto en todas partes comenzó a ver publicidad de esa app. Qué coincidencia, puede pensar esa persona. No tanto: según reveló Bloomberg Businessweek, firmas como Adjust, AppsFlyer, MoEngage, Localytics y CleverTap, que atienden a los desarrolladores de apps, han encontrado maneras de burlar tanto el sistema operativo iOS como el Android "permitiéndoles descubrir qué usuarios han desinstalado determinada unidad de software recientemente, y facilitándoles que bombardeen al desertor con publicidad destinada a volver a cooptarlo".
Estas empresas venden rastreadores de desinstalación, por lo general como parte de un conjunto de herramientas para los desarrolladores. Sus clientes incluyen T-Mobile, Spotify y Yelp, entre otras que no aceptan un no de los usuarios, por más hartos que estén, ya que no existen protecciones a privacidad que limiten lo que pueden hacer con los datos de las personas. "La mayoría de las empresas tecnológicas no les dan a las personas elecciones de privacidad matizadas, si acaso les dan opciones", dijo a Bloomberg el director de políticas tecnológicas de la fundación Electronic Frontier, Jeremy Gillula