En la eyaculación precoz influye más la ansiedad que el tiempo que se tarda

En la eyaculación precoz influye más la ansiedad que el tiempo que se tarda.
El apoyo de la pareja es fundamental pues si las reacciones son negativas (enfado o frustración) pueden suponer un factor ansiógeno más El 43% de los hombres españoles tiene eyaculación precoz en algún momento de su vida, según los datos de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva que en la actualidad estudia tanto esa problemática como la disfunción eréctil a traves del proyecto Pandora desde una vertiente epidemiológica, sociológica y científica.Causas de la eyaculación precoz
Existen causas orgánicas adquiridas como el efecto de determinados fármacos o tóxicos, o algunos procesos infecciosos que puedan afectar a los órganos implicados en la respuesta sexual, si bien la Dra. Jurado asegura que también puede existir lo que se denomina «eyaculación precoz de por vida», que está relacionada con un inadecuado aprendizaje del control eyaculatorio, probablemente asociado a una hipersensibilidad genética. Aunque exista un componente fisiológico claro, la Dra. Jurado explica que en todas las disfunciones sexuales se asocian condicionantes psicológicos relacionados con la vivencia de la propia experiencia sexual. «Si la respuesta sexual es considerada como un fallo o como poco satisfactoria, la persona se sitúa en una actitud de auto observación ante el próximo encuentro sexual, donde evalúa su respuesta sexual sin atender a los estímulos eróticos y donde se genera una ansiedad que no beneficia al desarrollo de esa respuesta sexual», argumenta.
Las ideas de anticipación del fracaso y de sus posibles consecuencias (miedo al abandono, pérdida de capacidad …) actúan de forma «demoledora» sobre la respuesta sexual, por lo que la experta aconseja afrontar estas ideas y trabajar sobre ellas durante el abordaje terapéutico.Posibles soluciones La eyaculación precoz es más habitual, según explica la sexóloga, en el caso de personas jóvenes con un mal aprendizaje sobre su control eyaculatorio, o con predisposición genética. En las personas más mayores, determinadas situaciones de estrés personal o de pareja pueden desencadenar episodios de eyaculación precoz, aunque también puede darse por enfermedades prostáticas o por el abuso de sustancias tóxicas (cocaína, por ejemplo). El abordaje terapéutico de la eyaculación precoz cuenta con recursos farmacológicos efectivos, de uso general y tópico local como el lanzado por Casen Recordati, que se deben asociar a una serie de consejos que disminuyan la ansiedad y favorezcan el control eyaculatorio por parte del paciente. Existen técnicas para adiestrar al paciente, que se realizan de forma individual y en pareja, y cuya implementación se ha visto favorecida por el uso de estos fármacos.