Habrá menopausia pero no menos sexo

Habrá menopausia pero no menos sexo.
Es un terremoto hormonal pero, al contrario de lo que afirma la leyenda, es una óptima época para disfrutar del sexo sin complicaciones CAROLINA DOMÍNGUEZ MadridLa menopausia no es el fin del sexo. Y en concienciar sobre ello ayuda que lo digan personajes públicos. Por ejemplo, ni Angelina Jolie ni Pamela Anderson han dejado de lado su vida sexual por haber iniciado este proceso inevitable en la vida de una mujer. Jolie confesó públicamente que «ama estar en la menopausia». Anderson, por su parte, desdramatizó esta etapa y confesó que había recurrido a un especialista en medicina ayurvédica para «tratar los cambios de humor y la tensión». El discurso de estas dos estrellas de Hollywood difiere del clásico mensaje que describe la menopausia prácticamente como una enfermedad. Jolie y Anderson viven el terremoto hormonal con total naturalidad. Lo que sí es real es que la menopausia genera cambios. No llama a la puerta, más bien se instala e inicia el transcurso interno sin marcha atrás. Los ovarios dejan de producir estrógenos y progesterona habitualmente después de los 45 años y la revolución recorre de pies a cabeza a la mujer. ¿Qué pasa con el sexo? Para romper con el mito que dice que al entrar a la menopausia hay una bajada de la intensidad de la excitación, hay especialistas que inciden en que «el deseo sexual en la tercera edad puede aumentar». La sexóloga Diana Sánchez explica que «la mujer se libera al saber que no puede quedar embarazada y esto hace que haya una mayor relajación y un disfrute más grande». La mujer baja la guardia, se afloja y se entrega de otra forma al encuentro con la pareja. Sí, hay cambios en el cuerpo, pero «cuando la mujer tiene de sí misma un concepto positivo, su sexualidad mejora notablemente. El cerebro es el mayor órgano sexual», apunta la especialista, quien también recomienda seguir una vida deportiva activa durante esa época. Pero no todo es de color rosa. La menopausia provoca una falta de lubricación. Sin embargo, esto se soluciona de una forma sencilla y práctica: lubricantes. La pareja es clave en este proceso para evitar los dolores durante el coito. «Los hombres deben ser comprensivos y saber que pueden hacer falta complementos para la estimulación», propone Sánchez. Ya decía el Nobel español Severo Ochoa que «el amor es la fundición de la física y la química», pero también es sinónimo de mantener una vida sexual activa que libere al cuerpo de la cascada de hormonas que provocan placer, felicidad y apego. Por eso Sánchez apostilla que «es imprescindible, durante esta etapa, el contacto físico a través de un abrazo, por ejemplo, porque esto también es sexualidad». El carru fuente aqui y mas destalles