La polémica que persigue a Ozuna, la superestrella latina

La polémica que persigue a Ozuna, la superestrella latina.

El cantante puertorriqueño, pareja de Rosalía en uno de sus últimos éxitos, llegó a ser investigado por estar presuntamente relacionado con dos asesinatos. Hoy disfruta de su familia y de un contrato de 90 millones de euros con Sony

Apareció por sorpresa sobre el escenario del último concierto de la gira mundial de Rosalía, el pasado martes en Madrid, para interpretar a dúo con ella Yo x Ti, Tú x Mí, uno de los últimos éxitos de la cantante. Ozuna recibía la ovación del WiZink Center y concluía de la mejor forma posible sus días por España en los que ha promocionado su último disco, Nibiru.

Compartir espacio en las múltiples reseñas del espectáculo de la catalana es una maniobra perfecta para llamar la atención, aunque el puertorriqueño, a sus 27 años, no tiene necesidad de darse a conocer. Ha sido el segundo cantante más escuchado en España este 2019, y el noveno en el mundo. Un huracán latino que no solo defiende a muerte que el sonido del momento es el reguetón, sino que junto a colegas como Nicky Jam y J Balvin ha sido el artífice de que este controvertido género sea el que domine hoy las listas de ventas y la música popular. La polémica también le ha acompañado más allá de las letras de sus canciones. Llegó a ser investigado por estar presuntamente relacionado con dos asesinatos, aunque hoy su única preocupación es disfrutar de su familia y del enorme éxito alcanzado. Lo último, la firma de un contrato de 90 millones de euros con la discográfica Sony.Ha vendido 15 millones de discos en cinco años, ya que alcanzó la fama en 2014. Al poco de conseguir el éxito, su burbuja explotó. 2017 se convirtió en un año infernal y un punto de inflexión para Ozuna. Vio la luz un vídeo sexual protagonizado por él cuando era apenas un adolescente. En una entrevista lo reconoció. “En ese momento de mi vida perdí la esperanza, no sabía cuál era mi dirección, me pagaron y lo hice, no voy a andar mintiendo diciendo que no soy yo, pero pido disculpas a aquellos que se hayan sentido ofendidos”, confesó.El vídeo se dio a conocer tras el asesinato del cantante Kevin Fret, primer cantante de trap latino abiertamente gay, que durante un tiempo extorsionó a Ozuna con hacer público el vídeo, por lo que empezó a rumorearse que este último pudo estar detrás del crimen. “No mandé matar a Fret, Jesús lo sabe, la policía lo sabe, el público lo sabe”, aseguró. Poco antes de aquello, el intérprete de Una vaina loca tuvo que suspender un concierto tras ser detenido en el aeropuerto de Bogotá por comportamiento agresivo.